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Cuidado! Zona de macroproyectos, alta tensión y jóvenes en acción

Eduard Murgó escribe sobre la emergencia de un movimiento que trata de frenar la creación de los macroproyectos energéticos y las líneas de alta tensión: la Plataforma contra macroprojectes de les Terres de Ponent.

09/03/2022

Durante las últimas semanas hemos presenciado el auge de un movimiento aparentemente nuevo en les Terres de Ponent. Digo aparentemente nuevo, porque en realidad ya hace muchas décadas que se manifiesta, pero ha ido adoptando diferentes formas. Todas las luchas vecinales en materia de medio ambiente y bienestar que ha vivido el territorio durante los últimos años reaparecen con fuerza y con una nueva demanda: aturar la creación de macroproyectos energéticos y las líneas de alta tensión.

Esta proclama se ha materializado con la creación de la Plataforma contra los macroproyectos de les Terres de Ponent, la cual con tan solo un mes y medio de vida, ha conseguido articular un tejido de simpatizantes, ha desarrollado las primeras acciones-protesta y ha recorrido buena parte del territorio ofreciendo charlas informativas. Todo ello, con un objetivo principal: impregnar las conversaciones diarias de la gente. Es decir, señalar un problema y conseguir que se hable de ello. Esta es una de las tareas más arduas que tienen que superar los movimientos sociales y parece que la Plataforma lo va logrando poco a poco. Pero no solo esto. Una de las acciones que también se ha ido desplegando es la de recoger alegaciones. Esta última ha estado de una dificultad inmensa a causa del poco margen temporal con el que se ha contado para presentarlas, pero aun así se han recogido miles.

Se ha repetido hasta la saciedad y se continuará repitiendo las veces que convenga: renovables sí, pero no así. Este lema encarna a la perfección el espíritu de la Plataforma. Una de las acusaciones principales que hemos recibido a lo largo de las últimas semanas (y digo “hemos” porque soy miembro) ha sido la de considerarnos un movimiento SPAN o NIMBY, por su acrónimo en inglés. Las siglas SPAN “Sí, Pero Aquí No” o NIMBY “Not In My Back Yard” hacen referencia a los movimientos ciudadanos que se oponen a la instalación de infraestructuras en su entorno más próximo. Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de las antenas de telefonía. Todo el mundo quiere poder hablar por teléfono, pero nadie quiere una antena junto a su casa.

A priori, puede parecer que lo seamos. De hecho, parece que la característica fundamental la cumplimos. Estamos a favor de las energías renovables, pero no queremos estas instalaciones cerca de casa. Cuidado, porque he hecho un poco de trampa. Desde la Plataforma perseguimos un modelo energético sostenible y renovable, pero de proximidad. Apostamos por un modelo energético descentralizado que empodere los pueblos y su gente. Por lo tanto, queremos energías renovables y aceptamos las infraestructuras que se deriven, pero pedimos poder decidir sobre el modelo de producción que deseamos para nuestro territorio. Las infraestructuras que están proyectadas solo refuerzan y alimentan una manera de generar y distribuir la energía, la cual solo beneficia a unos pocos. En efecto, es a esto a lo que nos oponemos. En este sentido, si se nos quiere considerar un movimiento SPAN, lo aceptamos, pero siempre que se sustituya el “Aquí” por un “Así” en las siglas.

Cómo todo movimiento, la Plataforma también tiene sus dilemas internos. Priorizar luchas, organizar acciones, buscar apoyos, etc. Sin embargo, parece que está sabiendo articular un mensaje que va más allá de una simple oposición a unos proyectos. Cómo he ido diciendo, las demandas pretenden algo más que parar “cuatro torres eléctricas”. Se persigue la protección de la actividad agrícola, la preservación de los ecosistemas y paisajes, la lucha contra el despoblamiento, un aumento de la soberanía local para poder decidir qué modelo se quiere, un aumento de la transparencia, la lucha contra el cambio climático, el uso de fuentes renovables en la obtención de la energía, y otras muchas cuestiones. Articular todo esto en un mismo mensaje es lo que lleva haciendo la Plataforma las últimas semanas y todos los encuentros en los diferentes pueblos certifican que se avanza en la buena dirección.

No obstante, me he dejado de comentar una demanda que desde mi punto de vista es fundamental. Fijándonos con el movimiento ecologista a escala planetaria observamos que compartimos la persecución de un mismo fin. A consecuencia de la implicación masiva de las jóvenes en el movimiento ecologista con iniciativas como el “Fridays for future”, se ha adoptado una nueva demanda muy potente: la justicia intergeneracional. Este concepto hace referencia a una cuestión tan sencilla como que la actividad de las generaciones presentes no tiene que comprometer la vida de las generaciones futuras. Un proverbio nativo americano nos dice “La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos” y en esto también avanza la Plataforma.

De hecho, la mayoría de demandas esconden este trasfondo intergeneracional. Preservar los paisajes y los ecosistemas, combatir el despoblamiento, proteger la agricultura y su relevo generacional, etc. Así pues, es por eso y mucho más, que hay que hacer un llamamiento a las personas jóvenes del territorio. Concienciémonos! Porque la toma de conciencia es el primer paso antes de organizarnos y movilizarnos. Hay que estar muy preparados y por eso hay que dotarnos de información y espacios de debate. Hablemos con todo el mundo y en todas partes. Amigos, familiares y conocidos. Al bar, en casa y en la calle. Fuster decía «el que manda quiere que los mandados sean dóciles» y Allende decía “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción incluso biológica”. Pues eso. Seamos el que somos: jóvenes. Y hagamos aquello que tantas veces nos dicen que hacemos: llevar la contraria.

Y levantémonos. Porque nuestra manera de vivir nos encanta. Porque amamos nuestros pueblos y su gente. Porque queremos un futuro mejor y porque nuestro territorio no se toca. Seamos valientes e involucrémonos en todo aquello que pasa a nuestro entorno. Sumemos y creemos red. Como cuando nos encontramos en una fiesta mayor las unas y las otras. Que todo el mundo sepa que las jóvenes de Ponent estaremos a primera línea defendiendo nuestra tierra. Levantémonos y reclamamos el derecho a poder decidir libremente nuestro futuro.

Antes de acabar, pero, quiero hacer dos últimos recordatorios. Volviendo a Fuster, «toda política que no hagamos nosotros será hecha contra nosotros» y, volviendo a Allende, «la historia es nuestra y la hacen (hacemos) los pueblos».

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