Compartir

Entender y combatir a Vox, dos caras de la misma moneda

¿Qué ha pasado para que una fuerza claramente xenófoba y homófoba haya obtenido 218.121 votos en toda Cataluña?

03/03/2021

«La extrema derecha siempre llega allí donde no llega el Estado

y es funcional a sus intereses:

opera como la porra extensible del sistema.»

Xavier Vinader.

Vox ya está en el Parlament. Lo que hace seis o siete años nos hubiera parecido impensable ya es una realidad. Y esta constatación requiere de un análisis serio para comprender el alcance de esta realidad y cómo afrontarla. ¿Qué ha pasado para que una fuerza claramente xenófoba y homófoba haya obtenido 218.121 votos en toda Cataluña? Han conseguido atraer electores de los barrios populares como algunos predican? Como se tiene que hacer frente a su presencia en el Parlament? La cantidad de interrogantes que ha dejado el resultado obtenido por Vox el 14F es casi infinita.

Lo primero que hay que hacer es ir a los orígenes. Como indican varios académicos y analistas, el primer intento de construcción de una fuerza de extrema derecha «moderna» en Cataluña es el partido Plataforma per Catalunya, comandado por el vigitano Josep Anglada. Plataforma per Catalunya era, hace pocos años, un dolor de cabeza para analistas políticos y sociales porque costaba mucho calibrar el peligro de la retórica incendiaria y populista de PxC: con su discurso manifiestamente en contra de la inmigración a partir del lema simplista ‘Primero los de casa ‘, con vídeos en los que se acusaban mujeres musulmanas de apropiarse de recursos públicos, con la falsa amenaza de que los burkas invadirían Cataluña y con protestas contra mezquitas en municipios como Salt o Premià de Mar. Todo giraba alrededor del personalismo de Anglada, que actualmente sigue envuelto en una gran cantidad de polémicas, como acusaciones de incitación al odio y agresiones físicas.

Las elecciones municipales de 2011 fueron el momento álgido de PxC: multiplicó por cinco sus votos, hasta los 67.000, y logró 67 concejales en 39 localidades, incluso a algunas insignias de la izquierda como el Hospitalet o Santa Coloma de Gramenet. Un año antes, hizo temblar la política catalana cuando, por poco más de 5.000 votos, no consiguió entrar en el Parlament después de conseguir más de 75.000 apoyos (un 2,42% del total). [1]

Vox no aparece de la nada en la política catalana, sino que hay un conjunto de experiencias previas que generaron el ecosistema necesario para que este núcleo dirigente se fuera conformando

Y esto no es baladí, porque ahora nos encontramos con que el número 3 de la lista de Vox por Barcelona, ​​Juan de la Cruz, es un ex cargo de PxC también pendiente de un juicio oral por un delito de discriminación e incitación al odio contra un grupo de inmigrantes en las elecciones municipales de 2011. La número 5, Mónica Lora, también provienente de PxC, fue concejala en Mataró durante 8 años y está pendiente de juicio por el mismo caso que de la Cruz. El número 7 de la lista por Barcelona, ​​Manuel Jesús Acosta, también formó parte de la candidatura Via Democràtica en 2012, una escisión de Plataforma per Catalunya.

Lo que vemos en definitiva es que Vox no aparece de la nada en la política catalana, sino que hay un conjunto de experiencias previas que generaron el ecosistema necesario para que este núcleo dirigente se fuera conformando, junto con gente que provenía del PP, como el mismo candidato, Ignacio Garriga o su mano derecha, Antonio Gallego, que llegó a ser portavoz adjunto del grupo parlamentario del PP en el Congreso y colaborador muy cercano del entonces portavoz de los populares Rafael Hernando.

¿Quién vota a Vox?

Una vez ya conocemos un poco mejor cuál es la procedencia del actual núcleo de Vox en Cataluña, y por tanto, qué ideas defienden, hay que preguntarse de dónde obtienen sus votos, o dicho de otro modo, quién los vota ?

Vox ha conseguido situarse como cuarta fuerza política, tiene 11 diputados y un 7,6% del voto. Pero si observamos los datos con cierto detenimiento hay un primero que destaca: de sus poco más de 215.000 votos, sólo hay 45.000 fuera de la circunscripción de Barcelona. Ahora bien, esto no quiere decir que no haya voto fuera del área metropolitana, por ejemplo en Vilaseca (un 19% para Vox), Salou (un 18%) o Roses (un 15%) [2] . Sin embargo, hay que tener en cuenta que seguramente en muchos lugares el porcentaje se eleva gracias a la alta abstención de otros grupos de votantes.

Como ya ha analizado el politólogo Jordi Muñoz, Vox tiene sus mejores resultados en los dos extremos de la distribución de renta, en las secciones más pobres y las más ricas. En cambio, en las zonas de clases medias y medias-altas es donde tiene peor resultado. En el caso de Vox, además, se observa que es en las secciones censales donde vive el 1% más rico se concentra un gran porcentaje de voto. De hecho, en Barcelona, ​​sus mejores resultados se dan en Pedralbes (rentas más altas), en Torre Baró y en CiutatMeridiana (rentas más bajas). [3]

El mejor resultado histórico del PP en el Parlament habían sido 19 diputados, ahora si sumamos las tres fuerzas que podríamos etiquetar como de «derecha españolista» (PP, C ‘sy Vox) suman un total de 20 escaños

Justamente en Barcelona, ​​Vox ha sido el cuarto partido más votado. Pero hay muchas diferencias según el distrito, y Sarrià – Sant Gervasi es donde consigue mejores resultados: un 11% de los votos. Sin embargo, en la ciudad de Barcelona, ​​el ascenso de Vox es sólo de 1,8 puntos porcentuales, pasando de un 5,3% de los votos en las elecciones generales en un 7,15% en las catalanas: prácticamente los mismos votos, 44.400 votos, sólo unos 700 votantes más. [4]

Como hemos visto, la mayoría de los votantes de Vox en Cataluña provienen de barrios ricos y de acento españolista pero también de algunos barrios obreros concretos donde hay una situación económica extrema y un sentimiento antiindependentista muy profundo, un ejemplo claro es el 14% de voto que Vox obtuvo en Badia del Vallès.

Ahora bien, también debemos saber que sus resultados en las autonómicas catalanas van en la línea de sus resultados en la Comunidad de Madrid -Vox tuvo un 8% del voto y 12 diputados- o en Andalucía -donde sumó un 11% del voto y 12 escaños. Y del mismo modo, también es importante tener en cuenta que el mejor resultado histórico del PP en el Parlament habían sido 19 diputados, ahora si sumamos las tres fuerzas que podríamos etiquetar como de «derecha españolista» (PP, C ‘sy Vox) suman un total de 20 escaños. Lo quepodría indicar que estos resultados no dejan de ser los del espacio tradicional de derecha españolista en Cataluña.

¿Cómo se puede actuar ante su presencia institucional?

Llegados a este punto la pregunta es, cómo deben actuar el resto de fuerzas democráticas frente a Vox y su mensaje de odio? Es un debate abierto y con múltiples respuestas. Hay que hacer un cordón sanitario para aislarlos? Se les debe rebatir con argumentos? Se les debe normalizar para que no puedan presentarse como outsiders?

Hay experiencias sobre el cordón sanitario. Sin ir más lejos es lo que se hizo en Vic con Plataforma Per Catalunya, el resultado fue que en las próximas elecciones Anglada mejoró sus resultados. Algo similar ha sucedido en Francia con el aislamiento del Frente Nacional primero y con Reagrupament Nacional después. Seguramente porque el cordón sanitario les permite seguir presentándose como outsiders del sistema.

La línea compartida por todos los actores es que no se puede encajar con normalidad su presencia

Sin embargo, también hemos podido comprobar de cerca qué pasa cuando no hay cordón sanitario, en este caso lo hemos visto en el Congreso donde hay un representante de Vox a la mesa y donde se ha normalizado su presencia con diferentes partidos llegando a acuerdos. De momento, parece que esta «normalización» no ha servido para frenar su crecimiento ni para evitar que se presenten como outsiders.

Ahora parece que en el Parlament los partidos independentistas, los comunes y el PSC están de acuerdo en explorar una fórmula que permita cortar de raíz la presencia de la extrema derecha en la cámara. Vetar su representación en la mesa y evitar que presidan comisiones son dos de las acciones que cuentan con un amplio apoyo del hemiciclo. Por tanto, la línea compartida por todos los actores es que no se puede encajar con normalidad su presencia. Aún así, es difícil frenar las propuestas e iniciativas que registren, ya que el criterio seguido hasta ahora por la Mesa del Parlament es sólo valorar que sean ajustadas en términos formales.

Si nuestro ‘otro’ es Vox establecemos una relación en la que pasamos a constituirnos en relación a ellos, esto es: perdemos la capacidad de marcar el discurso y, en última instancia, el horizonte

A partir de este punto, la pregunta es evidente: como combatir a Vox? Como lo podemos hacer para desmontar su ofensiva discursiva sin situarnos en una posición defensiva?

En primer lugar, asumiendo que en Cataluña no hay más de doscientos mil fascistas que avalan las teorías negacionistas de la Covid19, de la violencia machista o de los derechos de las personas LGTBI. Decir fascismo en todo lo que no nos gusta puede acabar siendo peligroso y aunque así lo fuera -y esta es la cuestión fundamental-, un voto ni es un acto que vuelva fascista, ni la demostración de que ya se es.

Cuando desde posiciones progresistas se dice que debemos posicionarnos como la alternativa a Vox no estamos sino asumiendo una relación de alteridad, se está diciendo que nuestra labor es frenar al fascismo y que, por tanto, somos una reacción . Si nuestro ‘otro’ es Vox establecemos una relación en la que pasamos a constituirnos en relación a ellos, esto es: perdemos la capacidad de marcar el discurso y, en última instancia, el horizonte. [5]

Como comentaba el diputado Joan Mena recientemente, en política no hay espacios vacíos, y si no es la izquierda la que da respuesta a las carencias ya las reclamaciones de nuestros barrios, lo hará la extrema derecha agitando la bandera de la confrontación de el último contra el penúltimo. [6]

Por lo tanto, para combatir a la extrema derecha, lo primero que debemos atender es la sensación generalizada de que tiene mucha gente que las instituciones están cada vez más lejos justamente cuando la gente más necesita sentir cerca esta presencia [7]. Y para hacer frente a esto no hay que buscar recetas mágicas: hay que blindar los derechos y hacen falta políticas públicas que puedan garantizar que los más vulnerables no se sientan abandonados por sus representantes. El derecho a la vivienda, a un empleo de calidad, al acceso a la salud o la educación pública y la apuesta por la multiculturalidad como elemento cohesionador de nuestros barrios es el único antídoto.

Referencias:

[1] Faus, J. (2019). Vox s’empassa Plataforma per Catalunya. Obtenido de: https://cat.elpais.com/cat/2019/02/16/catalunya/1550343686_509605.html 

[2] Picazo, S. (2021). ¿Dónde ha conseguido Vox más votos en Cataluña?. Obtenido de:  https://www.elcritic.cat/noticies/donde-ha-conseguido-vox-mas-votos-en-cataluna-82367 

[3] Muñoz, J. (2021). Quina relació hi ha entre la renda i el vot a Catalunya?. Obtenido de: https://www.elcritic.cat/dades/rics-pobres-i-classes-mitjanes-quina-relacio-hi-ha-entre-renda-i-vot-a-catalunya-83103 

[4] Picazo, S. (2021). ¿Dónde ha conseguido Vox más votos en Cataluña?. Obtenido de:  https://www.elcritic.cat/noticies/donde-ha-conseguido-vox-mas-votos-en-cataluna-82367 

[5] López, G. (2019). No hay que parar a Vox, hay que ser mejores. Obtenido de: https://latrivial.org/no-hay-que-parar-a-vox-hay-que-ser-mejores/ 

[6] Mena, J. (2021). Gobierno de izquierdas en Catalunya: el único cordón sanitario útil contra la extrema derecha. Obtenido de: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/46605/gobierno-de-izquierdas-en-catalunya-el-unico-cordon-sanitario-util-contra-la-extrema-derecha/ 

[7] Moreno, I. (2019). ¿Cómo entender el auge de Vox?. Obtenido de: https://latrivial.org/como-entender-el-auge-de-vox/

Interacciones con los lectores

Newsletter

Responsable: Associació Institut Teoria i Praxi. NIF G-67544767. C. Rocafort 242 bis, 2º de 08029-Barcelona. Email: info@sobiranies.cat. Finalidad: Tramitar peticiones de los usuarios. Informar sobre el contenido de la página. Comercializar bienes y servicios. Legitimación: Propio consentimiento del usuario. Destinatarios: Associació Institut Teoria i Praxi y proveedores legitimados externos necesarios para el desarrollo de la actividad. Derechos: Acceder, Rectificar, suprimir y otros establecidos en la política de privacidad. Contactando con info@sobiranies.cat. Información adicional: Aquí se puede acceder a la política de privacidad.